¿Qué tipo de daños cubre la indemnización por accidente de tráfico?

Qué tipo de daños cubre la indemnización por accidente de tráfico

Un seguro de coche a terceros, ¿qué daños cubre la indemnización en caso de accidente? ¿Estarán cubiertos los daños del ocupante?

Y si el seguro es a todo riesgo, ¿la aseguradora indemnizará por mis lesiones si tengo la culpa del accidente?

A la hora de contratar un seguro tendemos a pensar, “que me cubra lo justo, para pagar lo menos posible”

Sin embargo, en caso de accidente de tráfico, ¿te has parado a pensar en qué tipo de daños cubrirá la indemnización?

Habitualmente, contratamos el seguro de coche por teléfono y cuando nos envían las condiciones generales y particulares no las solemos leer con detenimiento.

En este post ponemos nuestra atención en las coberturas de este tipo de pólizas y, en concreto, en el tipo de daños que cubre un seguro de accidentes de tráfico.

Antes de entrar en materia, es interesante entender algunos términos importantes de la póliza de tu vehículo.

Diferencia entre tomador, conductor, propietario y asegurado

  1. Tomador: es quien contrata el seguro y al que corresponden las obligaciones derivadas del Contrato, es decir, a nombre de quien figura la póliza y el responsable del pago de la prima.
  2. Conductor: puede ser tanto el titular del contrato de seguro (el tomador) o cualquier persona autorizada en la póliza por el tomador o propietario del vehículo.  Con carácter general, las aseguradoras no suelen incluir como conductor autorizado en la póliza a personas que se acaban de sacar el carné de conducir o menores de 25 años (normalmente).  Esto es importante saberlo, porque en caso de accidente los daños no estarían cubiertos por el seguro.  Por tanto, revisa tu póliza para conocer las condiciones de la misma.
  3. Propietario: No tiene mucho misterio, el propietario es el dueño del coche. A nombre de quien está el vehículo en la DGT.
  4. Asegurado: Es la persona a quien protege el seguro. Por ejemplo, en un accidente de tráfico los asegurados serían el conductor del vehículo y los ocupantes.

Daños cubiertos por un seguro en caso de accidente de tráfico

Existen dos tipos de daños que puede cubrir el seguro por accidente de tráfico: los daños materiales y los personales. 

Ahora bien, no todas las pólizas cubren todos los tipos de daños. 

Porque el tipo de daño que cubre la indemnización por accidente de tráfico dependerá del tipo de póliza contratada.

¿Qué es la Responsabilidad Civil Obligatoria de vehículos a motor? ¿Qué daños cubre?

Es la cobertura mínima, obligatoria e ineludible que todos conductores y dueños de vehículos están obligados legalmente a contratar.

La Responsabilidad Civil Obligatoria cubre los daños, materiales y personales, causados a terceros en caso de que el conductor asegurado sea el responsable del accidente.

Pero no cubre los daños personales que sufra el propio conductor responsable ni los materiales en el vehículo causante del siniestro.

  1. Daños personales. Son las lesiones físicas que sufren terceras personas, por ejemplo, los ocupantes del vehículo responsable del accidente, los ocupantes que resulten heridos de otro vehículo o un peatón.
  2. Daños materiales. Son los causados por otros vehículos implicados o cualquier otro bien inmueble. Por ejemplo, si tienes un accidente y chocas contra un local comercial o una vivienda, el seguro se hará cargo de su reparación.

Normalmente cubre hasta un límite de capital máximo:

  • Daños corporales: hasta 70 millones de euros.
  • Daños materiales: hasta 15 millones de euros.

¿Para qué sirve la responsabilidad Civil Voluntaria?

La RCV es un complemento a la Responsabilidad Civil Obligatoria que suelen incluir las aseguradoras en póliza.

Sirve para ampliar la cuantía indemnizatoria máxima impuesta por Ley para cubrir los daños causados a terceros.

¿Qué daños cubre un seguro a todo riesgo?

Un seguro a todo riesgo cubre los daños propios, tanto materiales como personales. Esta es la gran diferencia con el seguro “a terceros” (esto es el Seguro de RC Obligatoria).

Las coberturas habituales en un seguro a todo riesgo son las siguientes:

  • Daños propios del vehículo.
  • Conductor.
  • Responsabilidad civil ampliada.
  • Rotura de lunas.
  • Robo e incendio del vehículo.
  • Asistencia en carretera, retirada de carnet y multas.
  • Defensa jurídica y reclamaciones de daños.
  • Coche de sustitución (en algunos casos o con limitaciones).

Obviamente, la póliza a todo riesgo puede incluir mayores coberturas. Y cuanto más cubra, mayor será el precio.

En definitiva, te aconsejamos revisar las particularidades de la póliza, teniendo en cuenta no solo las coberturas sino también el detalle de las condiciones, las limitaciones y exclusiones.