Concurrencia de culpas: qué es y cómo afecta a la indemnización por accidente de tráfico

Concurrencia de culpas

La concurrencia de culpas en accidente de tráfico hace referencia a la responsabilidad de cada parte implicada.

En muchas ocasiones, el daño ocasionado en un siniestro vial puede ser resultado, a su vez, de una negligencia del damnificado. Es decir, el acto u omisión del agente como del propio lesionado ocasionan el daño.

Esta culpabilidad es la que definirá el porcentaje de indemnización que corresponda en cada caso particular.

Concurrencia de culpas que pueden intervenir en un accidente de tráfico

Antes de la última modificación a la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, la concurrencia de culpas tenía un sentido diferente al de la actualidad. Si se observaba la participación del damnificado en el resultado de un accidente de tráfico se podían dar diferentes supuestos:

  1. La conducta del damnificado es la causa del accidente de tráfico que le ocasiona las lesiones. En este caso, es posible lograr la exoneración del agente por ausencia de culpabilidad.
  2. En el resultado intervienen ambas partes con un porcentaje de culpabilidad sobre el cual se basará la distribución de responsabilidad para la reparación del daño.
  3. La acción u omisión del damnificado no tiene injerencia o es tan leve que no tiene relevancia en el resultado. En este supuesto el conductor deberá responder de manera unilateral ante el daño.

Concurrencia de culpas en accidentes de tráfico en la actualidad

A partir del año 2016, la normativa establece la responsabilidad en virtud del daño causado. Pero marca una diferencia entre los daños personales y los daños materiales ocasionados en el accidente de tráfico.

Daño a las personas

Para lograr la exoneración de la responsabilidad, el conductor deberá comprobar la culpabilidad de la víctima. Otro motivo posible para no ser declarado culpable del accidente de tráfico es un hecho de fuerza mayor, ajenos a la conducción o el funcionamiento del vehículo.

También queda regulado que es susceptible de disminuir la cuantía de la indemnización cuando la víctima contribuya al resultado. En este sentido, se entiende por contribución el uso inadecuado o falta de uso de las medidas preventivas de seguridad. Entre estas se encuentran el casco, cinturones de seguridad, etc.

Daños materiales

Cuando el resultado del accidente de tráfico es un daño material, será quien reclame el que tiene la obligación de demostrar la culpabilidad. Para que el conductor tenga la obligación de responder se contemplarán:

  • El Código Civil, artículos 1092 y siguientes.
  • El Código Penal, artículos 109 y siguientes.
  • La Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor.

Consecuencias de esta diferenciación en las sentencias

En los daños materiales, es la víctima del accidente de tráfico quien tiene la obligación de comprobar la culpabilidad de la otra parte. Cuando se presentan daños a la persona, estas pruebas deben ser presentadas por el conductor para evitar su responsabilidad o el pago de indemnización.

Esto genera que en un mismo hecho de siniestro de tráfico se puedan dar diferentes sentencias. Para ser más claros, es posible que una misma persona, en un mismo acto, sea sentenciada a pagar indemnización por un daño material, pero exonerado de un daño a las personas.

Culpa concurrente de los no conductores partícipes en el accidente de tráfico

En el nuevo baremo de accidentes de tráfico se incorpora la culpa concurrente en los no conductores. Del mismo modo, será su contribución a la producción del daño la que determine su culpabilidad o exoneración de la responsabilidad.

Se especifica que no habrá una supresión o disminución de indemnización en secuelas y lesiones temporales cuando quien no conduce está privado de culpa civil. Es decir, cuando la culpa exclusiva o concurrente es de:

  • Menores de 14 años.
  • Personas con menoscabo físico, intelectual, sensorial u orgánico.

¿Tengo derecho a cobrar indemnización si soy culpable de accidente de tráfico?

Una vez que sucede un siniestro vial, la primera consulta que surge es respecto a la posibilidad de cobrar una indemnización. Es fundamental no dejar pasar las horas, acudir a una revisión médica para comprobar los daños y solicitar los servicios de un abogado especialista en accidentes de tráfico.

La concurrencia de culpa es un concepto que genera varias discusiones entre las partes, en el juzgado y con las aseguradoras. Para conseguir una indemnización por accidente de tráfico debe contar con el asesoramiento de un profesional experto. Estos cuentan con las herramientas para evitar que se suprima la indemnización por culpa en el siniestro.

Asimismo, la experiencia y el conocimiento de leyes y jurisprudencia facilita incorporar las variables que lleguen a la indemnización más elevada. Una de las opciones, es arreglar los datos más convenientes para ambos en el parte amistoso.

Para concluir

La concurrencia de culpas que anteriormente marcaba la posibilidad de cobrar un porcentaje de indemnización proporcional a la culpabilidad ha sido modificada.

En la actualidad, se habla del grado de intervención que cada uno ha tenido en el accidente de tráfico. Esto significa que se pone el énfasis en las acciones que tienden a la prevención, a la actitud de responsabilidad ante los hechos.

Con la modificación a la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, queda establecido quiénes son los responsables de demostrar las culpas:

  1. Daños Materiales: la víctima que tenga el interés de reclamar la indemnización deberá demostrar que la culpabilidad es de la otra parte.
  2. Daños a las personas: el conductor es el responsable de acreditar que la víctima tiene culpa por acción u omisión, para lograr salir exonerado de la obligación de responder ante el siniestro vial.

Lo importante es saber que, ante la complejidad de los accidentes de tráfico, es necesario analizar cada caso de manera meticulosa y particular.

Un abogado experto en accidentes de tráfico es la persona idónea para llevar adelante estos casos. Su asesoramiento desde el mismo instante del accidente puede marcar la diferencia en el cobro o no de una indemnización como en los importes que se establezcan para ella.